Una parte de mi me dice que lo de que el amor es cosa del destino es una farsa: chica conoce a chico, chico conoce a chica, se gustan, quedan, se lian y después qué? Puede salir bien, puede salir mal…como con cualquiera de las miles de opciones que tenías…Porque cada uno tenemos miles de personas afines en el mundo, y puede que de pronto tu compañero/a de trabajo o una chica de Malasia que has conocido a través de internet te haga más feliz que nadie antes, pero, podemos llamar a esto destino? Supongamos que yo me vuelvo a mi amada Dresden y conozco allí al padre de mis hijos, y compañero ideal de por vida: fue el destino quién me llevó hasta él? Fue el destino quien con sus intrincados y ocultos caminos ha hecho que yo acabe allí y le conozca? O simplemente la casualidad? Yo vuelvo a Dresden porque es mi sueño y de repente le conozco…como podría haber conocido a cualquier otro que hubiera estado allí en ese momento en vez de él…
De cualquiera manera (y ahora es mi otro lado quien habla) qué importa eso?El amor es compartirlo todo incluida alma y corazón con una persona que te llene en todos los sentidos…No es tan fácil, pero, tampoco tan dificil, como digo todos tenemos muchas personas afines, lo cual es esperanzador…es relativamente fácil conocer a una de esas personas, porque hay varias…Si hubiera solo una si que sería obra del destino y casi de un milagro encontrarle…Pero, a la vez es desesperanzador y poco romántico, porque aquella noche tu podrías haber sido otro que entrara por la puerta de ese bar y haberme vuelto loca igualmente por él…Y a ti no haberte conocido nunca…Y habernos cruzado por la calle, y ni habernos rozado, ni habernos siquiera mirado, dos personas ajenas y anónimas absolutamente, sin pasado, ni presente, ni futuro…Por tanto, ayer cuando tu decías que yo era “ella”…aquella chica del metro que tanto te gustó podría haber sido ella también si te hubieras atrevido a hablarle…o aquel chico de aquella discoteca con el que crucé miradas pudo haber sido él en otras circunstancias…Creo que nos cruzamos con tantas “ella” y tantos “él” que al fin y al cabo el amor no es una cosa del destino, sino que son otra serie de situaciones las que nos hacen conocernos y llegar a amarnos. O tal vez es el destino el que nos lleva a vernos envueltos en esas situaciones? Sea de la manera que sea…aunque el hecho de encontrar a una persona afin no sea ni mucho menos tan mágico, ni somos tan únicos y especiales por haber conocido a “él” o a “ella” el propio sentimiento del amor es mágico en si…Y deseo con todas mis ganas que casualidad, destino, física o química me lleven a encontrarme con una de esas miles de personas afines a mi y poder ser felices los dos durante el resto de nuestras vidas. Y a todos vosotros también os lo deseo!
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